← MitosPublicado el 2 de noviembre de 2026

Cómo pensamos

¿Dividir el mundo en «nosotros» y «ellos» es inevitable?

Lo que se diceSomos tribales por naturaleza: siempre vamos a rechazar a los que no son de los nuestros.
Lo que se sabe

Clasificar a la gente en grupos es rápido y casi automático. Pero clasificar no es rechazar, y quién cuenta como «de los nuestros» cambia con el contexto. La frontera existe; dónde la ponemos se mueve.

Sólido: clasificamos en un instante

Midiendo la actividad eléctrica del cerebro, se ha visto que distingue rasgos como el sexo o el origen de una cara en unas décimas de segundo. Eso es detectar una categoría, no juzgar a nadie.

Sólido: basta muy poco para formar un grupo

En los años setenta, Henri Tajfel dividió a unos chicos en dos grupos por un motivo trivial: qué pintor preferían de dos que no conocían. Al repartir recompensas, favorecieron a los de su grupo, aunque no se conocían entre ellos. El hallazgo se ha repetido muchas veces.

Sólido y esperanzador: la frontera se mueve

En un experimento de 2001, los participantes veían conversaciones entre personas de distintos orígenes. Cuando la gente llevaba camisetas de dos equipos mezclados, dejaron de agruparlos tanto por su origen y empezaron a agruparlos por equipo, en pocos minutos. Tenemos muchos «nosotros» a la vez: la profesión, el barrio, la familia, el equipo. El contexto decide cuál pesa.

Lo que funciona: el contacto

Al reunir 515 estudios con unas 250.000 personas de 38 países, el contacto entre grupos se asoció con menos prejuicio, y más aún cuando había metas compartidas y trato de igual a igual.

Frágil: lo que se dice de más

Algunas cosas muy repetidas tienen menos respaldo. La prueba que promete medir el «prejuicio inconsciente» predice mal cómo se comporta luego una persona. Los estudios con oxitocina en espray, que se citaron sobre confianza y favoritismo, se han replicado mal. Y que una zona como la amígdala se active ante caras de otro grupo cambia mucho según la tarea, y no significa miedo ni odio.

Por qué te importaLa próxima vez que notes que has metido a alguien en «esa gente», prueba tres cosas: date cuenta del momento en que lo hiciste, busca en qué otro grupo coincides con esa persona, y pasa de «esa gente» a «esta persona». Dividir es automático; dónde pones la frontera se puede entrenar.
Clasificamos rápido y la categoría es flexible: bastante seguroEl contacto reduce el prejuicio: bastante seguro«Rechazamos por naturaleza»: sin respaldo
Cómo lo sabemos: fuentes y límites
Filtro Potable · evidencia por niveles: categorización social muy rápida 🛡️ Certeza 4/5 (sólido; detectar no es rechazar) · favoritismo con grupos mínimos 🛡️ Certeza 4/5 (sólido, muy replicado) · la categoría se mueve con el contexto 🛡️ Certeza 4/5 · el contacto reduce el prejuicio 🛡️ Certeza 4/5 · la prueba de asociación implícita como predictor de conducta y los efectos de la oxitocina sobre el favoritismo 🛡️ Certeza 2/5 (frágil) · que rechazar al otro grupo sea inevitable 🛡️ Certeza 1/5 (sin respaldo) · volatilidad media · próxima revisión: noviembre 2027
Clasificar rápidoIto, T. A. y Urland, G. R. (2003). Race and gender on the brain: electrocortical measures of attention to the race and gender of multiply categorizable individuals. Journal of Personality and Social Psychology 85(4):616–626. DOI (identificador digital del artículo): 10.1037/0022-3514.85.4.616. Potenciales evocados: diferencias según la categoría de la cara en componentes tempranos (en torno a 150–350 milisegundos).
Grupos mínimosTajfel, H., Billig, M. G., Bundy, R. P. y Flament, C. (1971). Social categorization and intergroup behaviour. European Journal of Social Psychology 1(2):149–178. DOI: 10.1002/ejsp.2420010202. Grupos formados por la preferencia entre cuadros de Klee y Kandinsky.
La frontera se mueveKurzban, R., Tooby, J. y Cosmides, L. (2001). Can race be erased? Coalitional computation and social categorization. Proceedings of the National Academy of Sciences 98(26):15387–15392. DOI: 10.1073/pnas.251541498. Método de confusión de memoria: con señales de coalición que cruzaban el origen (color de camiseta), la categorización por origen bajó mucho.
ContactoPettigrew, T. F. y Tropp, L. R. (2006). A meta-analytic test of intergroup contact theory. Journal of Personality and Social Psychology 90(5):751–783. DOI: 10.1037/0022-3514.90.5.751. 515 estudios, unas 250.000 personas de 38 países; asociación media r = −0,21 entre contacto y prejuicio, mayor con las condiciones óptimas de Allport. Artículo de seguimiento de los autores (2008)
Lo frágilOswald, F. L., Mitchell, G., Blanton, H., Jaccard, J. y Tetlock, P. E. (2013). Predicting ethnic and racial discrimination: a meta-analysis of IAT criterion studies. Journal of Personality and Social Psychology 105(2):171–192. DOI: 10.1037/a0032734: la prueba predijo mal la conducta y no mejor que las preguntas directas; sus autores originales defienden que efectos pequeños pueden importar a gran escala, y el debate sigue. Nave, G., Camerer, C. y McCullough, M. (2015). Does oxytocin increase trust in humans? A critical review of research. Perspectives on Psychological Science 10(6):772–789. DOI: 10.1177/1745691615600138.
LímitesCasi todos los experimentos son de laboratorio. Que la categoría sea flexible no quiere decir que los prejuicios desaparezcan solos. Usamos ejemplos neutros (equipos, barrios, profesiones) a propósito: la pieza trata de cómo funciona la mente, no de ningún conflicto concreto.
De dónde viene la ideaRobert Sapolsky, Behave (2017), capítulo «Us versus Them». La herramienta de autoobservación del final está inspirada en la función del Observador del marco SECS, un marco propio de Alejandro Bazan, no un resultado científico.
Investigación de esta piezaFicha de la serie sobre Behave preparada con Alejandro Bazan (2 de noviembre de 2026). Verificado noviembre 2026.