← MitosPublicado el 30 de octubre de 2026

Dormir

¿Dormir poco cambia las decisiones que tomas al día siguiente?

Lo que se diceDormí poco, pero estoy bien: a mí no me afecta.
Lo que se sabe

Dormir poco no solo da sueño: en el laboratorio cambia cómo pesamos ganancias y pérdidas, cómo reaccionamos a lo negativo y qué nos apetece. Y lo más curioso: cuando la falta de sueño se acumula, el rendimiento sigue bajando mientras uno se siente casi igual.

Más ganas de ganar, menos cuidado con perder

En un estudio de 2011, 29 adultos jóvenes tomaron decisiones con dinero dos veces: tras una noche normal y tras una noche sin dormir. Sin dormir, se fijaron más en lo que podían ganar y menos en lo que podían perder, y el escáner mostró el mismo cambio en las zonas que valoran unas y otras. No le pasó a todos por igual.

Las emociones, con menos freno

En otro experimento, 26 adultos vieron imágenes desagradables después de dormir bien o tras unas 35 horas despiertos. Sin dormir, la amígdala, una zona que reacciona ante lo que parece amenaza, respondió más de un 60 % más, y estaba menos conectada con la parte de la corteza que normalmente la regula.

Lo que apetece comer

Tras una noche sin dormir, 23 adultos jóvenes encontraron más apetecibles los alimentos muy calóricos. En su cerebro bajó la actividad de zonas frontales que intervienen al evaluar opciones.

Lo que no se nota

En un estudio de 2003, 48 adultos pasaron dos semanas durmiendo 8, 6 o 4 horas, y otro grupo estuvo tres noches sin dormir. Con 6 horas cada noche, a las dos semanas rendían como tras una noche entera sin dormir en atención y memoria de trabajo. Pero su sensación de sueño casi no subió después de los primeros días: el cansancio que notaban se quedó corto frente a lo que medían las pruebas.

Por qué te importaNo todas tus malas decisiones vienen de la noche anterior: el sueño es una pieza más, junto al estrés, la información que tienes y muchas otras. Pero «me siento bien» no basta para saber si dormir poco te está afectando. Si puedes elegir, deja las decisiones importantes para después de una buena noche.
Dormir poco acumula efectos que no se notan: bastante seguroCambios en riesgo, emociones y apetito: seguro en parteTema que se sigue estudiando
Cómo lo sabemos: fuentes y límites
Filtro Potable · certeza por afirmación: la restricción de sueño acumulada empeora la atención y la memoria de trabajo mientras la sensación de somnolencia apenas cambia 🛡️ Certeza 4/5 · una noche sin dormir cambia la valoración de ganancias y pérdidas, la reactividad emocional y el deseo de comida muy calórica 🛡️ Certeza 3/5 (experimentos pequeños, de laboratorio, con privación total) · volatilidad media · próxima revisión: octubre 2027
Ganancias y pérdidasVenkatraman, V., Huettel, S. A., Chuah, L. Y. M., Payne, J. W. y Chee, M. W. L. (2011). Sleep deprivation biases the neural mechanisms underlying economic preferences. Journal of Neuroscience 31(10):3712–3718. DOI (identificador digital del artículo): 10.1523/JNEUROSCI.4407-10.2011. 29 adultos (edad media 22), una noche sin dormir frente a una normal, con resonancia funcional. Nota de la universidad
EmocionesYoo, S.-S., Gujar, N., Hu, P., Jolesz, F. A. y Walker, M. P. (2007). The human emotional brain without sleep — a prefrontal amygdala disconnect. Current Biology 17(20):R877–R878. DOI: 10.1016/j.cub.2007.08.007. 26 adultos de 18 a 30 años; unas 35 horas despiertos; reactividad de la amígdala más de un 60 % mayor ante imágenes negativas y menor conectividad con la corteza prefrontal medial. Nota de la universidad
ComidaGreer, S. M., Goldstein, A. N. y Walker, M. P. (2013). The impact of sleep deprivation on food desire in the human brain. Nature Communications 4:2259. DOI: 10.1038/ncomms3259. 23 adultos jóvenes; una noche sin dormir: menor actividad en zonas frontales de evaluación y mayor deseo de alimentos muy calóricos.
Dormir poco, dos semanasVan Dongen, H. P. A., Maislin, G., Mullington, J. M. y Dinges, D. F. (2003). The cumulative cost of additional wakefulness: dose-response effects on neurobehavioral functions and sleep physiology from chronic sleep restriction and total sleep deprivation. Sleep 26(2):117–126. DOI: 10.1093/sleep/26.2.117. 48 adultos de 21 a 38 años: 8, 6 o 4 horas en cama durante 14 días, o 3 noches sin dormir. Con 6 horas, los fallos de atención y la memoria de trabajo llegaron a niveles de una noche sin dormir; la somnolencia percibida subió al principio y luego cambió poco.
LímitesCasi todos son experimentos pequeños, en laboratorio, con adultos jóvenes y, salvo el de 2003, con una noche entera sin dormir, que es más extremo que una mala noche corriente. Miden decisiones y reacciones en tareas de laboratorio, no decisiones de la vida real. Ninguno permite decir qué parte de una decisión concreta se debe al sueño.
Investigación de esta piezaPregunta 6 de la serie «Las preguntas que no te haces», propuesta por Alejandro Bazan. Cifras comprobadas contra los artículos originales o las notas oficiales de las universidades. Verificado octubre 2026.