¿Comer embutidos aumenta un 18 % el riesgo de cáncer?
El porcentaje era correcto. Lo que faltaba en casi todos los titulares era el punto de partida.
¿Cuánto cambió?
La noticia
En octubre de 2015, la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud revisó más de 800 estudios y clasificó la carne procesada (embutidos, salchichas, tocino) como causa de cáncer de colon. La puso en el mismo grupo que el tabaco. Su cálculo: cada 50 gramos diarios aumentan el riesgo un 18 %.
Un 18 % de qué
Ese 18 % es un aumento relativo: dice cuánto crece el riesgo comparado con el que ya había. A lo largo de la vida, unas 6 de cada 100 personas tienen cáncer de colon. Si esas 100 personas comieran 50 gramos de embutido al día, serían unas 7. El 18 % es real, pero en números concretos es una persona más de cada 100.
El mismo grupo que el tabaco no es el mismo riesgo
Ese grupo indica cuán segura es la evidencia, no cuán grande es el riesgo. Con el tabaco, el salto es de otra escala: fumar un paquete al día lleva el cáncer de pulmón de alrededor de 1 de cada 100 personas a más de 20.
Por qué importa leerlo bien
En 1995, el Reino Unido avisó de que unas píldoras anticonceptivas duplicaban el riesgo de trombosis, «un 100 % más». En números concretos, el riesgo pasaba de 1 a 2 de cada 7.000 mujeres. Muchas dejaron la píldora de golpe, y al año siguiente se calcula que hubo unos 13.000 abortos más en Inglaterra y Gales.
Cómo lo calificamos
Que la carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de colon: la evidencia es sólida. Que ese aumento es pequeño en números concretos: también. Las dos cosas son verdad a la vez.
No todos los «aumenta el riesgo» valen lo mismo
La misma noticia, contada de menos a más útil:
Duplica el riesgo.
Suena alarmante, pero sin el punto de partida no sabes si es mucho o poco.Aumenta el riesgo un 18 %.
Correcto, pero sigue faltando de cuánto se parte.De 6 a 7 de cada 100 personas.
Con esto sí puedes decidir cuánto te importa.
«Un porcentaje sin su punto de partida no dice cuánto cambió.»
No es una recomendación médica ni de alimentación: es un ejemplo de cómo leer una cifra de riesgo.