¿Dos minutos de «pose de poder» cambian tus hormonas?
Un estudio con 42 personas dio la vuelta al mundo. Una pregunta sencilla lo habría puesto en su sitio desde el principio.
¿Con cuántas personas se probó?
El estudio
En 2010, un equipo pidió a 42 personas que mantuvieran durante dos minutos posturas expansivas, como las manos en la cadera, o posturas encogidas. Después informaron que las posturas «de poder» subían la testosterona, bajaban el cortisol y hacían que la gente arriesgara más dinero. La idea llegó a una charla TED que se convirtió en una de las más vistas de la historia.
Por qué importa tanto el número
Con unas 20 personas por grupo, el azar pesa muchísimo. Basta con que unas pocas tengan ese día las hormonas altas o bajas por cualquier otra razón para que aparezca una diferencia que no existe. Y cuando un estudio pequeño encuentra algo, suele exagerar su tamaño.
Lo que pasó al repetirlo
En 2015, otro equipo repitió la prueba con 200 personas, casi cinco veces más. Ni la testosterona, ni el cortisol, ni las ganas de arriesgar cambiaron. Solo se mantuvo que la gente decía sentirse algo más poderosa. Al año siguiente, la primera autora del estudio original dijo públicamente que ya no creía que esos efectos fueran reales.
Lo que sí se puede decir
Una revisión de 2022 reunió 128 experimentos con casi 10.000 personas. Adoptar una postura erguida o expansiva cambia un poco cómo te sientes. En las hormonas no encontró ningún efecto. Y muchos de esos estudios no tenían una postura neutra con la que comparar.
Cómo lo calificamos
Que dos minutos de postura cambien tus hormonas: los estudios grandes no lo sostienen. Que cambien un poco cómo te sientes en ese momento: hay evidencia, aunque todavía falta compararlo bien con una postura neutra.
No todos los «se demostró» valen lo mismo
Cuántas personas hacen falta depende de lo pequeño que sea el efecto que se busca. Como guía, de menos a más fiable:
Unas pocas decenas de personas.
El azar puede inventar o inflar el resultado. Una pista, no una conclusión.Cientos de personas, en un estudio planeado para ese tamaño.
Mucho más difícil que el azar lo explique todo.Varios estudios grandes que llegan a lo mismo.
Lo más sólido: el resultado sobrevivió a la repetición.
«Un número pequeño no vuelve falso un resultado. Lo vuelve frágil.»
No es una recomendación médica: es un ejemplo de cómo se diseña y se evalúa un estudio.